Se me olvidaba... otro salinaso!

La materia no pesa.
Ni tu cuerpo ni el mío,
juntos, se sienten nuncan
servidumbre, sí alas.
Los besos que me das
son siempre redenciones:
tú besas hacia arriba,
librando algo de mí,
que aún estaba sujeto
en los fondos oscuros.
Lo salvas, lo miramos
para ver cómo asciende,
volando, pot tu impulso,
hacia su paraíso
donde ya nos espera.
No, tu carne no oprime
ni la tierra que pisas
ni mi cuerpo que estrechas.
Cuando me abrazas, siento
que tuve contra el pecho
un palpitar sin tacto,
cerquísima, de estrella,
que viene de otra vida.
El mundo material
nace cuando te marchas.
Y siento sobre el alma
esa opresión enorme
de sombras que dejaste,
de palabras, sin labios,
escritas en papeles.
Devuelto ya a la ley
del metal, de la roca,
de la carne. Tu forma
corporal,
tu dulce peso rosa,
es lo que me volvía
el mundo más ingrávido.
Pero lo soportable,
lo que me está agobiando,
llamándome a la tierra,
sin ti que me defiendas,
es la distancia, es
el hueco de tu cuerpo.

Sí, tú nunca, tú nunca:
tu memoria, es materia.
P.S.

Comentarios

Anónimo dijo…
Alguna vez escuché hablar de Pedro Salinas, pero esta noche la inquietud de leerlo está presente.. Gracias por hacerme recordar eso.. y por permitirme verte un poco mas.. porq esto es parte de tí! TQM y seguiremos siendo amigos siempre!!! eso si nuestras tesis nos permiten volver a vernos sin presiones.. je,je,je