Sin esperarlo

Que clase de vida refugian esos labios durante épocas, como si buscara hacerlos madurar, perfeccionar las formas y las maneras


Sin esperarlo, tras el aclarecer del día, con los sonidos de diciembre, los colores de valencia entrelazados, casi cruzados en uno solo.
Sin esperarlo, solo un instante de ayer hallado en unos ojos, pero los años han pasado; unos ojos aún vivos, similares a otros, casi los mismos, pero la confusión nubla esta certeza de saberte reconocer, de creer que cada milésima que transcurre mientras camino a tu lado pudiese ser tan valiosa. Y como saberlo si no lo esperaba.
Sin esperarte sigo pensando, cada detalle de tu rostro que aún no olvido, rostro de juventud, rostro de ilusiones, todo en color azul, todo en risas, celebraciones, licor y despedida.
Casi sin saberlo me alejo, me aturdes, nuevamente te veo, pero me pierdo, ¿Qué está pasando con este momento? ¿Que clase de lugar y tiempo se ha interpuesto entre estos colores?


Pero si fuesen esos ojos, qué tanto ha cambiado, qué tantos segundos de aquellos se han vivido con otras almas, con otros cuerpos. Que clase de vida refugian esos labios durante épocas, como si buscara hacerlos madurar, perfeccionar las formas y las maneras. Hacer de ese postre un nuevo elixir, aún con destellos básicos de sus inicios.
Sin esperarlo oigo tu voz, confirmo la dicha de tu presencia, confirmo que aun presentes permanecen distantes, y sin esperarlo solo me alejo, solo libero mis palabras en silencio, solo creo que aun es tiempo de sentarse en lo alto y contemplar, porque esos labios no son como antes y porque tus ojos se alejan sin esperarme.

01/01/2002

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