Clariños mios
Tomé la locura de las botellas enormes, tomé desde temprano sin siquiera planificar un encuentro, quería hacer persistente el uso de tu paso oculto, por eso me sentaba de espaldas, siempre de espaldas, y no tuve la fuerza de evitar voltear aleatóriamente, sintiendo tu llegada, presintiendo tus brazos intentando rodearme por detrás de mi asiento.
Me creí muy soñador, me inventé tantas cosas, fugaces e inmorales, con las cuales intentaba cruzar lineas entre nuestras horas no programadas, y sin embargo no existe un inicio, no tenemos un punto de partida, no me has dicho "me gustas", no te he insinuado nada; estamos atentos a la cacería, estamos casi sin eje, pero con deseos claros.
Esa mujer que vive en tí, y que de a ratos veo pasar, quizás sueña lo mismo.
Me creí muy soñador, me inventé tantas cosas, fugaces e inmorales, con las cuales intentaba cruzar lineas entre nuestras horas no programadas, y sin embargo no existe un inicio, no tenemos un punto de partida, no me has dicho "me gustas", no te he insinuado nada; estamos atentos a la cacería, estamos casi sin eje, pero con deseos claros.
Esa mujer que vive en tí, y que de a ratos veo pasar, quizás sueña lo mismo.
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