Crea-distancias

Son dos o tres veces las vueltas que hemos querido dar sobre nuestros temas incompletos. Vamos pensando y discutiendo de las razones que nos justifican no luchar ni cambiar las circunstancias que nos mantienen sin deseo, y ni siquiera podemos soñar caer de nuevo en la cama que saldaba el tiempo desperdiciado.

Cada oportuna caída de tu cabello es una señal de las arenas que cuentan los segundos que no regresarán, de los abrazos que podrían brotar la suavidad de la fortaleza que sabemos intercambiar, y ni siquiera podemos soñar posponer los gritos y las patadas que interrumpían los buenos adioses.


Traza la estela que quieres seguir para partir de mi imaginario reposo, intenta sellar las cartas que aún no se terminan de escribir y que cuentan las desavenencias de dos corazones que se aproximan, pero nunca podrás comprobar si el camino que dejas en tu olvido era la puerta que ahora sueñas.

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